SOBRE LA NATURALEZA DEL YO EXPERIENCIA
El Yo Esencial es lo que somos: inteligencia, amor y energía. Cuando tomamos conciencia de esto que somos y lo utilizamos de una manera consciente y voluntaria, la inteligencia se presenta como capacidad de ver; el amor como capacidad de relacionarnos y la energía como capacidad de hacer y transformar la realidad en la que participamos.
Esto hace de cada uno de nosotros personas diferentes porque tenemos un cuerpo distinto, unos conocimientos distintos, determinadas relaciones y unas habilidades concretas. Todo esto lo llamamos “personalidad” o “yo experiencia”. La personalidad está formada por las cosas que tengo: cuerpo, saber, relaciones y habilidades. No soy eso, eso es lo que tengo; lo que soy es la capacidad de ver, amar y hacer; y por tanto puedo desarrollar y perfeccionar mi personalidad mientras exista en este mundo.
Todo lo que tengo es positivo, luego mi personalidad es totalmente positiva. Puedo tener más conocimientos o menos, pero lo que sé es incuestionable. No lo que pienso, lo que sé. Puedo sentirme más o menos unido a mi entorno, pero si sólo quiero a mi perro, el amor que tengo por mi perro es totalmente positivo. Y las habilidades que he desarrollado las puedo aplicar con la seguridad de hacer las cosas bien, aunque no sepa hacer muchas cosas.
Lo cual no me impide acrecentar mis conocimientos, mi conexión con el entorno o aprender a hacer cosas nuevas. Es decir, esta positividad se puede incrementar. Pero es importante que tengamos claro que lo que tenemos en cada momento: cuerpo, saber, relaciones, propiedades, profesión y habilidades, lo que estamos utilizando para manifestarnos en el mundo, es fundamentalmente bueno y es más que suficiente. Por eso “vamos tirando”.
Parecerá de Perogrullo, pero no nos podemos apoyar en lo que no tenemos. Lo que no tenemos, no existe para nosotros, no está en nosotros. O sea que en nosotros no hay nada negativo. Unos han desarrollado más unas capacidades y otros han desarrollado más otras; pero las que no hemos desarrollado no nos hacen deficientes. Todos somos positivos, en un aspecto u otro de la existencia.
Y esto no es una manera de pensar, es una manera de ver. Cuando miramos, vemos lo que hay, y lo que hay es un hecho, siempre positivo. Si en vez de mirar, pensamos y nos comparamos con lo que está de moda, con lo que la sociedad considera importante, con los objetivos que nuestra familia nos dijo que teníamos que alcanzar, o con aquel artista de cine que tanto nos gusta… seguramente que vamos a llegar a la conclusión de que todo en nosotros es deficiente. Pero eso no tiene nada que ver con nuestra realidad personal, tiene que ver con una manera de pensar o con una determinada moda.
No tenemos que procurar pensar bien de nosotros mismos o de la gente que nos rodea; basta con que los miremos en lugar de pensarlos; y basta con que nos miremos en lugar de pensarnos. Mirar significa ver lo que hay; pensar suele acabar en crítica por lo que no hay. Y no parece que vaya a ninguna parte vivir en la casa que no tenemos, con la pareja que no tenemos y los hijos que no tenemos, con el dinero que no tenemos en el banco y el gobierno que no es el indicado. Vivir mentalmente en “eso” es de locos y sólo puede ser fuente de malestar, frustración y amargura. De eso podemos prescindir, ¿verdad?; es lo que llamamos “personaje”. En cambio la personalidad nos resulta indispensable para movernos en este mundo.
Se dice a menudo que hay que valorar a la gente por lo que son y no por lo que tienen. El problema es que lo que somos no se ve, porque está en otro nivel más profundo; lo que se ve es lo que tenemos. Pues bien, si entendemos esta afirmación de que todo lo que tenemos es positivo, lo correcto será valorar a las personas por lo que tienen en lugar de juzgarlas por lo que no tienen. Es una cuestión de sentido común. Y también nos podemos valorar a nosotros por lo que tenemos. Sólo es cuestión de mirarnos. No nos hace falta depender de lo que piensen los demás.
Valorar no significa puntuar del 0 al 10, significa ver valiosas aquellas capacidades que cada persona ha desarrollado y ha concretado en su personalidad. Y para eso hay que mirarla con los ojos bien abiertos.

The Sobre la naturaleza del yo experiencia by Àtic, unless otherwise expressly stated, is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License. Terms and conditions beyond the scope of this license may be available at www.aticzendo.com.
Categorías Yo experiencia | Etiquetas: amor, energía, inteligencia, mirar, pensar, Personaje, personalidad, positividad, ser, tener, yo esencial, Yo experiencia
Redes Sociales: Facebook, Twitter, Google Bookmarks, del.icio.us, StumbleUpon, Digg, Reddit, Posterous.
Puedes seguir cualquier comentario de esta publicación a través de RSS 2.0.

Deja un Comentario