D E S A R R O L L O    D E L    Y O    E X P E R I E N C I A
E N     L A     V I D A    C O T I D I A N A

Este curso está destinado a acceder a los niveles superiores de conciencia y a modificar de forma sustancial tanto la perspectiva del mundo que nos cobija como nuestro papel en él. Parte de la conciencia del yo esencial para indagar el sentido último de nuestra existencia, aquí y ahora.

Para ello se utilizan diferentes fuentes reveladas, no como sistemas de creencias sino como técnicas operativas dirigidas a promover y facilitar el empleo de nuestros recursos más danza elevados. El objetivo es hacer evidente la existencia de una alternativa real y práctica a nuestra vida ordinaria.

Este desarrollo de lo superior requiere una práctica exigente destinada a desterrar los hábitos y automatismos; así como un trabajo de limpieza del inconsciente que no atiende a ideas ni a razones. Para ello deberemos prescindir cada vez más del recurso al pensamiento y acostumbrarnos a utilizar nuestra voluntad y nuestro poder personal. Así es como los desarrollaremos, constatando que son muy superiores a lo que pensábamos.

Una vez conscientes de nuestra naturaleza esencial, juzgar o criticar la realidad se nos aparece como un acto absurdo. La actividad de la mente disminuye, y aumenta la del corazón; pero no por imperativos morales sino porque nuestra existencia tiene por objetivo expresar lo que somos: inteligencia, amor y energía. Si el entorno necesita ser mejorado esto es justamente lo que hemos venido a hacer.

Nuestra acción se inscribe en un espacio físico, cultural y espiritual. Nuestra existencia concreta no puede ser comprendida sin tenerlos en cuenta; y carece de sentido si no contribuye a su desarrollo. Debemos por tanto ir más allá de nuestra personalidad subjetiva e interesarnos por nuestra naturaleza social y espiritual. O, si queremos llamarlo de otra manera, por nuestro inconsciente y nuestro superconsciente;. tomar conciencia de lo que nos determina por arriba y por abajo: arriba (o dentro) lo que procede del Absoluto y se expresa como Individualidad; abajo (o fuera) la herencia que hemos recibido y debemos perfeccionar.

También en este ámbito podemos encontrar orientación en la religión o en los maestros, pero el incremento de la conciencia procede en exclusiva de la experiencia. Aquí el ejercicio es la propia existencia ordinaria, contemplada y vivida de una forma alternativa consciente del potencial interior y del marco en que se ha de actualizar. La trascendencia es una experiencia personal vivida en el seno de la colectividad, una experiencia que supera: relativismo y fundamentalismo, individualismo y colectivismo. Amar significa en la práctica ejercitar conscientemente la individualidad en un proyecto colectivo y para ello son indispensables el individuo, el colectivo y el potencial o espíritu.

Este curso requiere una dedicación intensa, compatible con la vida ordinaria puesto que se desarrolla en ella, pero pretender vivirla conscientemente significa tener que prescindir de las respuestas mecánicas que el individuo alienado tiene a su disposición sin necesidad de preocuparse de nada. Además, la exigencia de verdad y realidad nos impide proyectar nuestros déficits al exterior. Inicialmente, aceptarlos como propios resulta doloroso; pero a continuación se descubre que, justo porque son nuestros, está en nuestras manos superarlos; y esto requerirá de nosotros un esfuerzo suplementario.

Los “ejercicios” tienen por finalidad:

1. Considerar los diferentes niveles de realidad en los que participamos, desde la materia inerte al Absoluto.
2. Tomar conciencia de lo que está determinado y de lo que admite diversas alternativas
3. Considerar las diferentes alternativas.
4. Ejercitar nuestro libre albedrío eligiendo una determinada opción
5. Ejercitar nuestro libre albedrío luchando contra la inercia y la mecanicidad
6. Descubrir y registrar los contenidos del inconsciente
7. Limpiar y reeducar el inconsciente
8. Abrirse a lo Superior
9. Actuar como canal de expresión de lo Superior.

El curso tiene una duración de 2 años, con sesiones semanales de dos horas