C U R S O   I N T E N S I V O    D E   I N T R O D U C C I Ó N

En este breve curso se exponen de forma resumida y con ejemplos prácticos las enseñanzas de Antonio Blay. Su descripción de la existencia ordinaria de las personas, tal como se desarrolla en nuestra sociedad occidental, nos hará ver de una forma evidente el origen y las causas de nuestro malestar interno y nos abrirá las puertas para salir del círculo vicioso en el que nos encontramos: una lucha constante por conseguir, tener o mantener, siempre con el objetivo de llegar a ser alguien respetable, considerado y seguro de sí mismo.

De pequeños, en el obligado proceso de socialización que constituye lo que llamamos educación, nos forzaron a prescindir de nuestra capacidad de comprender, valorar y experimentar la realidad por nosotros mismos y nos obligaron a dedicarnos en cuerpo y alma a ser de una manera concreta,aquella que nuestros educadores consideraban la mejor para obtener el éxito social. Se trata de ver ahora hasta qué punto nos hemos identificado con este objetivo y como nos estamos juzgando a nosotros mismos en función del éxito o del fracaso alcanzado.

Si esto es así, la mayoría de nuestros problemas y sufrimientos son artificiales y no tienen nada que ver con nuestra verdadera naturaleza; pero nos hemos acostumbrado a representar en la vida un determinado papel (de triunfador, de víctima, de luchador, de sacrificado, etc.) y este personaje que interpretamos ha terminado por suplantar nuestro verdadero yo. Seguimos esperando que el exterior nos de información, valoración y seguridad y nos echamos en cara los unos a los otros el hecho de no obtenerlos o de no encontrarlos suficientes.

La realidad es que nada que provenga del exterior puede sustituir el ejercicio personal de nuestro ser individual. El exterior es solo un estímulo para actualizar nuestra capacidad de comprender, amar y hacer; y esta actualización nos permitirá experimentar la inteligencia, el amor y la energía como algo que somos, como algo que es nuestra naturaleza esencial. No hay que obtenerlo porque ya lo somos, solo hay que ejercitarlo para tomar conciencia de ello.

Por eso, después de habernos esforzado en cumplir lo mejor posible el modelo que se nos propuso, aunque hayamos conseguido una vida personal familiar y laboral responsable, continuamos sintiéndonos extraños en nuestra propia piel; carentes de algo muy fundamental que no sabemos qué es. Es como si no estuviéramos viviendo nuestra propia vida sino la de los demás, la de los que tienen poder sobre nosotros o dependen de nosotros.

No podemos decidir las circunstancias exteriores que se nos presentan pero sí estamos en condiciones de abandonar esta postura infantil de protesta por no recibir lo prometido. Podemos recuperar la conciencia de sujetos protagonistas de nuestros pensamientos, sentimientos y actos; y considerar el exterior como un estímulo para renovar el ejercicio consciente de nuestra capacidad de comprender, amar y hacer. Este ejercicio nos hará sentir vivos y nos descubrirá a nosotros mismos siendo la Vida : fuera y dentro de lo que llamamos yo.

Este curso se realiza en 3 sesiones presenciales de 4 horas de duración; generalmente en un fin de semana. Puedes consultar los previstos en la sección de actividades