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La Identificación

Martes, abril 10th, 2012

LA IDENTIFICACIÓN

Llamamos identificación al fenómeno de crispación o de limitación mental y de proyección de toda nuestra noción de realidad en el objeto que vivimos en aquel momento. Identificarse es confundir la propia realidad con la realidad de un fenómeno interno o externo.

Por ejemplo, si cuando estoy en el cine sigo con interés una película que me resulta muy interesante, todas las vicisitudes del héroe o de la heroína producirán en mi una gran sensación, hasta el punto de emocionarme, conmoverme, animarme o exaltarme, y es porque vivo aquellas escenas con una realidad que me hace olvidar por unos instantes mi propia realidad.

Precisamente cuando la olvido es cuando más me emociono, cuando más intensamente reacciono ante una película bien hecha.

Pero ¿qué ocurre en esos instantes en que solo percibo lo que veo en la pantalla, en que estoy contento, alegre o asustado según se desarrolle el argumento? Sencillamente, que he olvidado mi noción de realidad, y aunque sigo teniéndola no la vivo como mía sino que se la doy al personaje con el que me identifico. Confundo mi noción de realidad con la suya. Estoy literalmente hipnotizado por aquella imagen, por el personaje que representa, y toda mi noción de realidad, en vez de vivirla como mía, la vivo como perteneciente a él. Yo, en aquel instante creo ser él.

Fragmento del libro de Antonio Blay: Plenitud en la vida cotidiana (Ediciones CEDEL) (capítulo III)

A la luz de este fragmento podemos reflexionar sobre los siguientes puntos:

1.- ¿vemos claro que la realidad siempre la ponemos nosotros?

2.- ¿qué es despertar?


El personaje de los otros

Viernes, marzo 25th, 2011

 

EL PERSONAJE DE LOS OTROS
 
El concepto de personaje es exclusivo de la línea de Antonio Blay. Lo más parecido que podemos encontrar es la idea de ego, como noción de si misma que tiene la persona. O la idea budista de que el yo es una ilusión.
 
En efecto el personaje es una ilusión. Lo es en el sentido que yo soy de una manera determinada y existo en esta realidad física; pero lo que pienso de mi no tiene ninguna realidad. Es como si contemplo un escaparate de una tienda que expone sus productos a la vista del público: los productos son reales, pero el hecho de que a mí me gusten o no, no es real. (más…)

El personaje no es lo mismo que la personalidad

Miércoles, junio 30th, 2010

EL PERSONAJE NO ES LO MISMO QUE LA PERSONALIDAD
 
El “personaje” es un concepto acuñado por Antonio Blay, para referirse a lo que Gurdjieff llama “falsa personalidad” y la psicología tradicional conoce como “ego”.
 
La palabra “personaje” remite al papel que los actores representan en el teatro o en el cine. El actor tiene su propia personalidad pero, a efectos del guión, tiene que olvidarse de si mismo y representar un papel; tiene que actuar como si fuera otro; y tiene que hacerlo de tal manera, que parezca que es realmente otro. En la historia del cine, se da el caso de actores que se especializaron en un determinado papel; y acabaron confundiéndose a si mismo con el personaje que representaban; olvidando su verdadera identidad. Se dice que acabaron locos, alienados. (más…)

Ego y personaje

Sábado, junio 5th, 2010

EGO Y PERSONAJE
 
El concepto más parecido al “personaje” que podemos encontrar en la literatura psicológica es el de “ego”. El concepto de ego remite a una visión egocéntrica de la realidad que lleva a la mente a describir el entorno en  función de las necesidades y deseos del individuo. Esto es lo que presenta nuestras relaciones en términos de “mis padres”, “mi pareja”, “mis hijos”, “mis amigos”, etc. (más…)

Seminario “La persistencia del personaje”

Viernes, mayo 7th, 2010

SEMINARIO SOBRE LA PERSISTENCIA DEL PERSONAJE. RESUMEN.
 
Conviene no caer en la idea de que el personaje es nuestra manera de ser o personalidad. El personaje sólo es un embolado mental que se mueve entre dos fantasías: la amenaza de no ser aceptado y el propósito de evitarlo llegando a ser importante para alguien.
 
Una vez visto el personaje, con la profundidad suficiente; es decir: habiendo observado los patrones que repite constantemente y los complejos e ilusiones que arrastra, este personaje sólo puede sernos útil como despertador. No es cuestión de sentarnos a contemplarlo y hacer una tesis doctoral sobre el mismo. Porque ver el personaje implica haber comprendido el error que hay en este mecanismo que nos impide mantenernos despiertos: sus fantasías, tanto negativas como positivas, y los correspondientes miedos y deseos que estos pensamientos generan.
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