Entradas etiquetadas con ‘Antonio Blay’

Persiguiendo el yo

Jueves, enero 13th, 2011

PERSIGUIENDO EL YO
 
En el Trabajo de Antonio Blay se habla de muchos yos: el yo idea, el yo ideal, el yo experiencia, el yo esencial… Cuando estos conceptos se sacan de contexto, pueden producir una confusión que da lugar a algunas preguntas frecuentes: ¿en que yo estoy?, ¿qué yo es el que trabaja?, ¿qué yo es el que actúa?…
 
La expresión que utilizaba Blay para definir el yo era que es la identidad, lo que nunca cambia, lo que siempre permanece inmutable. Y al mismo tiempo afirmaba que el Trabajo consistía en ser cada vez más uno mismo. ¿Cómo es posible que algo que nunca cambia pueda ser más? Porque lo que crece es la conciencia del yo, no el yo en sí mismo, que nunca cambia. (más…)

Mi experiencia con Antonio Blay y sus primeros frutos

Lunes, noviembre 1st, 2010

MI  EXPERIENCIA CON ANTONIO BLAY Y SUS PRIMEROS FRUTOS
 
Yo estuve con Blay desde 1980 a 1985. Cuando lo conocí llevaba treinta años buscando algo por lo que valiera la pena luchar. Participé en los movimientos políticos y culturales de los 70 pero, al final, los encontré decepcionantes. Y cuando ya me cuestionaba a mi mismo por ser incapaz de llevar una vida normal satisfactoria, encontrarlo a él me devolvió la confianza en la bondad de mis anhelos y aspiraciones (más…)

El personaje no es lo mismo que la personalidad

Miércoles, junio 30th, 2010

EL PERSONAJE NO ES LO MISMO QUE LA PERSONALIDAD
 
El “personaje” es un concepto acuñado por Antonio Blay, para referirse a lo que Gurdjieff llama “falsa personalidad” y la psicología tradicional conoce como “ego”.
 
La palabra “personaje” remite al papel que los actores representan en el teatro o en el cine. El actor tiene su propia personalidad pero, a efectos del guión, tiene que olvidarse de si mismo y representar un papel; tiene que actuar como si fuera otro; y tiene que hacerlo de tal manera, que parezca que es realmente otro. En la historia del cine, se da el caso de actores que se especializaron en un determinado papel; y acabaron confundiéndose a si mismo con el personaje que representaban; olvidando su verdadera identidad. Se dice que acabaron locos, alienados. (más…)