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En general, las personas que padecen fibromialgia han sufrido incomprensión por parte de la sanidad y se han ido encerrando en sí mismos, cautivos de la idea de no merecer y agarrados a su dolor; contemplándolo como una tabla de salvación que les reafirma en su honestidad ante su conciencia.

De tanto entrar hacia dentro, acaban por descubrirse a sí mismos y darse cuenta de que tienen conciencia. Esta conciencia es lo que el taller va a potenciar, porque la evidencia de ser uno mismo les permite sobreponerse a todo esto y levantar la cabeza con orgullo, aceptando jugar el papel de vanguardia de un colectivo al que, sin duda, preferiría no pertenecer. Este descubrimiento de sí mismos les permite ser más capaces que muchas personas sanas que consideran lo más normal del mundo que se lo den todo hecho.

En el taller, no sólo hablaremos de conciencia, sino que la vamos a experimentar. Nos daremos cuenta de  lo que significa la palabra YO desprovista de calificativos.

Existe un Yo que puede contemplar la enfermedad y desidentificarse de ella. Este Yo está hecho de energía, amor e inteligencia. Al conectar con él iremos al centro de nuestra conciencia, para encontrar allí la energía, el amor y la inteligencia que somos y, desde esta experiencia, volver al mundo con toda nuestra fuerza. Porque la fuerza no sólo es algo físico: hay una fuerza interior que nos permite afirmarnos personalmente en medio de las situaciones más difíciles. Y además, el amor y la comprensión por toda la gente que participa en ellas, también es fuente de fortaleza: interior y exterior.

Si las personas con fibromialgia tienen una sensibilidad superior a la normal, esta sensibilidad no tiene porqué quedar limitada a la experiencia del dolor ni debe utilizarse para la autocompasión; al contrario, se puede invertir en afirmación personal, en conciencia de sujeto capaz de tomar las riendas de la enfermedad e impedir que nos domine.Esto implica explicar por qué vivimos desconectados de este YO profundo; como la educación que recibimos de niños nos obligó a prescindir de nosotros mismos para conseguir llegar a ser importantes, reconocidos y queridos. Todos nos andamos buscando a nosotros mismos en los ojos de los demás para que convaliden nuestra personalidad y nos reconozcan el derecho a existir en este mundo.

Pero las personas que por diferentes motivos han de soportar una carga mayor y tienen más dificultades que los demás, se creen especialmente incapaces de alcanzar este reconocimiento. Ni tan siquiera pueden proyectarse en el futuro mediante las ilusiones habituales de la gente. Su mente se mueve en un círculo vicioso de  impotencia y frustración.Por este motivo, el ejercicio que se practica desde el primer día y que llamamos “del despertar”, detiene el diálogo interno y revela a una persona que es algo mucho más amplio, potente y maravilloso que “un enfermo”.

Nos redescubriremos a nosotros mismos y tomaremos conciencia de que somos capaces de dar una respuesta distinta, libre de prejuicios, aportando nuestra presencia a la realidad en vez de vivir pendientes de lo que podemos sacar de ella. Lo cual no nos impedirá seguir reivindicando la atención que merecemos.Para eso es necesario detectar un conjunto de creencias y respuestas mecánicas que tenemos en el inconsciente y que bloquean nuestra espontaneidad, y los talleres enseñan como hacerlo a través de unos ejercicios especialmente pensados para trabajar este inconsciente mediante símbolos, imágenes y expresión de contenidos almacenados de carácter negativo.    En concreto, estos ejercicios son:

1.- Parar el diálogo interno y tomar conciencia de uno mismo en el marco de la vida cotidiana.
2.- Reconectar con el centro de nuestra conciencia para constatar la seguridad, la paz y la serenidad que allí reside.
3.- Expresión de la energía reprimida en el inconsciente
4.- Expresión de la emoción reprimida en el inconsciente
5.- Observación de los prejuicios y presupuestos inconscientes
6.- Objetivación de la enfermedad
7.- Cortar la identificación con la enfermedad
8.- Reeducación del inconsciente para eliminar la idea negativa de uno mismo
9.- Desarrollar la comprensión del entorno social y el protagonismo de uno mismo en este entorno
10.- Trucos y ejercicios que facilitan y favorecen la movilidad en el día a día.