EL ESTADO AL SERVICIO DEL MERCADO
 
Parece ser que el total de la deuda española (administraciones públicas + empresas + particulares) asciende al 350 % del PIB; es decir: estamos endeudados por un valor equivalente a 3,5 veces lo que produce el país durante un año. Os invito a hacer vuestras propias cuentas para ver cual es vuestro nivel de endeudamiento particular: si acabáis de adquirir un vehículo estaréis endeudados entre el 100 y el 200% de vuestro PIB personal (lo que ganáis cada año); y si acabáis de comprar una vivienda, entre el 1000 y 3000 %.
 
Esto significa que hemos comprado unos bienes con dinero prestado, un dinero que tendremos que devolver durante los próximos años. Lo lógico es que durante estos próximos años reduzcamos el consumo, porque tenemos que devolver el préstamo; pero si reducimos el consumo el mercado disminuirá sus ventas y algunas empresas tendrán que cerrar, con lo cual nos quedaremos sin trabajo y no podremos devolver el préstamo. Solución: o ganamos cada vez más o nos tienen que dar más créditos, así podremos pagar los préstamos anteriores y continuar comprando. Nuestra deuda aumentará pero no se parará la producción.
 
¿Quien nos proporciona el crédito?: alguien que no necesita gastar su dinero y puede ahorrarlo: lo ingresa en el banco y este nos lo presta a nosotros. Dado que casi todo el mundo tiene algún tipo de crédito es de suponer que cada vez hay más gente que ahorra. Pero si los que ahorran no compran, el problema es el mismo: ¿qué pasa con los productos que estos ahorradores dejan de comprar? Sólo hay una explicación a este dilema: hay quien gana dinero, y mucho, sin producir nada. Hay cosas que son vox populi: nadie se hace rico trabajando, lo que pasa es que el mismo pueblo no se lo acaba de creer. Lo que da dinero es prestarlo a los que producen (empresarios) y a los que consumen (trabajadores) y especular con los recursos que se necesitan para la producción: petróleo, materias primas y capitales.
 
Pero como cada vez hay que pedalear más de prisa para amortizar más préstamos, de tanto en cuanto hay alguien que se cae de la bicicleta. Y a este, encima, no le prestan nada, porque vete a saber si se recuperará y podrá devolver lo que debe. Ahí es donde tiene que intervenir el estado para hacerse cargo de él hasta que se ponga bien. Si son muchos los que se caen, inicialmente es el estado el que pide el préstamo para poder atenderlos; pero, si la cosa se complica, los ahorradores tampoco le prestan al estado: ponen su dinero a buen recaudo y esperan a que el pelotón se recupere. Entonces el gobierno ha de pedir a los ciclistas que siguen en pie que le echen unas monedas para ayudar a los que se han caído. Y también para ayudar a los bancos, porque los bancos viven del porcentaje que les dan por administrar todo este tinglado; y como el tinglado se detiene, también hay que ayudarles a ellos. El broche lo pone la oposición responsabilizando al gobierno de comprar demasiadas cosas y de ayudar a demasiada gente.
 
¿Este es el sistema que, según los economistas, proporciona el máximo bienestar posible? Conviene saber que existe otro mecanismo que se utiliza para tomar decisiones económicas al margen del mercado. Los gobiernos, en teoría, toman decisiones políticas que tienen consecuencias económicas; pero no las toman en función de si van a ganar más o menos dinero sino en función de lo que consideran que el pueblo necesita. Cada partido expone lo que considera más conveniente y, en teoría, el pueblo vota el programa que prefiere.  
 
Por ejemplo, simplificando mucho, un partido puede proponer dar un empuje a la sanidad y otro a los ferrocarriles. Si gana el que es partidario de la sanidad, pone manos a la obra observando la distribución de la población que hay en su territorio y realizando una estimación de la evolución que esta población va a tener en los próximos años. Esto permite ver si hay que poner el acento en pediatría o en gerontología y también en que lugares habrá que construir centros de salud y hospitales. Una vez decidido, el gobierno vuelve al mercado para “comprar” los centros de salud y los hospitales.
 
Y ahí es donde aparece la famosa “corrupción”. En teoría se hace un concurso al que se presentan diversas empresas, y el concurso lo gana la empresa que se compromete a construirlo más barato. A veces, tan barato que parece mentira. Una vez tiene el contrato, y a mitad de ejecución de la obra, empiezan a aparecer “imprevistos” y hay que hacer “presupuestos extraordinarios”; estos presupuestos extraordinarios ya no van a concurso y ahí es donde la empresa supuestamente barata se pone las botas. Claro, esto no se puede hacer sin connivencia con los políticos. Esta es la corrupción al por menor, la que a veces se descubre y sale en los periódicos.
 
La grande se realiza decidiendo que se van a construir ferrocarriles aunque sea evidente que lo que hace falta son escuelas. ¿Por qué se decide esto? Porque todas las empresas que construyen ferrocarriles pertenecen a amigos del partido del gobierno; y ya se han puesto de acuerdo en repartirse el pastel. El gobierno es el “comprador” más grande que tiene el mercado y tener influencia en lo que decide comprar puede ser decisivo. Por ahí andaba el Plan Hidrológico Nacional que se suspendió in extremis. O sea que aquí tenemos otra manera que tiene el mercado de intervenir en la política.
 
¿Cómo puede evitarse esta corrupción?: promoviendo empresas constructoras de propiedad estatal para que ejecuten las obras públicas y construyan los hospitales, ambulatorios y colegios. Más adelante, pueden también construir pisos y alquilarlos a los particulares a precio de coste. De esta manera, el Estado puede intervenir en el mercado, no sólo como comprador sino compitiendo con la empresa privada para ofrecer un producto de calidad a un mejor precio.
 
¿De donde sacará el Estado el dinero que hay que invertir para poner en marcha estas empresas?: de entrada aumentando los impuestos; nos subirán los impuestos pero nos compensarán facilitándonos la vivienda a un menor coste. No obstante, también pueden pedir el dinero prestado: si el gobierno constituyera de nuevo un banco público, seguramente habría mucha gente dispuesta a colocar en él sus ahorros y dejar que este banco los administrara. Total el gobierno ha tenido que garantizar los depósitos de los clientes hasta un importe de 100.000 euros por persona y banco por si estos quiebran. Para eso, mejor depositar directamente los fondos en un banco estatal.
 
Ya teníamos bancos públicos, pero el PSOE y el PP los privatizaron todos. Hasta la Caja Postal se vendió al Deutsche Bank, que ahora tiene oficina en todas las estafetas de Correos. Los bancos se privatizaron porque, teóricamente, la gestión privada iba a ser mejor que la pública, lo cual hemos tenido ocasión de comprobar recientemente cuando el gobierno ha tenido que acudir en ayuda de estos bancos tan “eficaces”.
 
Pero a pesar de la evidencias, en estos momentos, se están poniendo las bases para privatizar también las Cajas de Ahorros. Esta es la única medida de política económica acordada en común por gobierno y oposición. El argumento es el mismo: el mercado las gestionará mejor que los ayuntamientos y diputaciones. ¿Mejor para quién?
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9 Comentarios

  1. Comentario de David el día 29 mayo, 2010

    Hola Jordi, este nuevo artículo es clarísimo, nunca lo había visto desde esta perspectiva tan evidente. Hay sólo una parte del texto que no acabo de ver clara, en esta frase parece que dijeras que los que tienen crédito ahorran, supongo que en realidad te refieres a los Bancos y a los ahorradores: "¿Quien nos proporciona el crédito?: alguien que no necesita gastar su dinero y puede ahorrarlo: lo ingresa en el banco y este nos lo presta a nosotros. Dado que casi todo el mundo tiene algún tipo de crédito es de suponer que cada vez hay más gente que ahorra.". De todas maneras según tengo entendido los bancos privados cuando conceden un crédito están creando dinero en la forma de dinero comercial bancario, no todo el dinero de los créditos proviene de los ahorradores, porque una parte importante del dinero tiene su origen básicamente en depósitos bancarios iniciales y todas las sucesivas operaciones de préstamos y depósitos que se crean a partir del deposito inicial (efecto multiplicador del dinero).
    Un abrazo

  2. Comentario de jordi sapes el día 30 mayo, 2010

    Sí, esta frase es confusa; quiero decir que si hay unos que obtienen crédito es porque hay otros que ahorran. Por tanto, si una parte de la población está cada vez más endeudada, es porque hay otra parte a la que le sobra más dinero.
    Tienes razón en que los bancos crean dinero: lo crean porque el mismo dinero aparece en su activo en forma de créditos a recuperar y en su pasivo en forma de depósitos a devolver: tú cuentas con el dinero que has depositado, al igual que cuenta el que lo ha recibido en préstamo. Pero la cantidad máxima de créditos que los bancos pueden conceder es un porcentaje determinado de los depósitos que mantienen. Por tanto si crecen los créditos es porque crecen los depósitos. En parte, la crisis bancaria es el resultado de que muchos bancos hacían trampa y se saltaban esta limitación. 

  3. Comentario de maria el día 30 mayo, 2010

    Lo único que se de economía es prácticamente lo que leo aquí,  así que paciencia conmigo,  pero tengo una duda, mucha gente  trabajadora tenemos un crédito para comprar un coche  y al mismo tiempo tenemos un plan de pensiones o algo así. Es decir que no somos ni ahorradores, ni inversores  puros. no? ¿Qué importancia tiene para los bancos el ahorro y los créditos de la clase media trabajadora?
    ¿Es que se duda que el estado deba intervenir en la enconomía de un país?¿una entidad privada gestionaría nuestros impuestos y los servicios públicos? 
    Entonces las cajas de ahorros no es banca pública ? o si pero le queda poco? porque yo estoy bastante mosqueada con mi caja.
    Un ejemplo clarísimo de lo que cuentas lo vi tal cual  el otro día en la televisión, una ONG italiana obtuvo de la UE ( creo) una subvención para un hospital en Africa , un pedazo de la  cual ya se lo quedaba por gestiones la propia entidad  que lo otorgaba, los italianos contrataron un constructor local que desapareció, que a su vez subcontrató .  Se hizo el hospital con un porcentaje ínfimo de la subvención inicial así que  después de pocos años se está cayendo. no hay ni agua en los lavabos. El comentario del ingeniero italiano: "es como una vieja mujer a la que hay que hacerle un lifting".
    Luego esto se esgrime para echar la culpa a las ONG y a las subvenciones , si las personas fueran honestas ambas cosas podrían cumplir su función. Antes se hablaba de "los escándalos de corrupción"ahora solo se oye corrupción a secas, parece que se está convirtiendo en algo socialmente consentido.

  4. Comentario de jordi sapes el día 30 mayo, 2010

    Claro, nadie es puro; pero para que quede claro: los ahorradores puros son los que viven de renta.
    Los ahorros de la clase media les permiten a los bancos ampliar sus depósitos y poder conceder más créditos, porque tienen un tope que depende de la cantidad de dinero que sus clientes tengan depositados. Pero no solo los ahorros; los bancos están tan interesados en que domiciliemos las nóminas y los recibos porque, aunque mantengan el importe de estos recibos un sólo día, esto, multiplicado por millones de consumidores, es una cantidad de dinero muy grande que aumenta estos depósitos.
    La escuela neoliberal (los Chicago Boys) cuestiona que el estado intervenga en la economía; es la que ha estado orientando las políticas económicas occidentales estos últimos años, especialmente en EEUU. Por eso se acusa a Obama de ser “comunista”: por haber intentado dar cobertura sanitaria a todo el mundo. Según ellos la iniciativa privada resuelve todo mucho mejor que el estado, así que los impuestos que tiene que recaudar el estado para dar servicios es dinero que se resta a la iniciativa privada. Según ellos, sólo hay dos cosas que no se pueden privatizar: el ejército y la Reserva Federal. La policía ya se está privatizando y hay muchas cárceles privadas.
    Actualmente las Cajas de Ahorro no son sociedades anónimas sino fundaciones con finalidad social; actúan bajo criterios mercantiles pero invierten una gran parte de sus beneficios en la obra social y no pueden cotizar en bolsa. Se rigen por una Asamblea General que nombra el Consejo de Administración. La composición de esta Asamblea es la siguiente: un 40 por ciento de representantes de los ayuntamientos en los que opera la Caja; un 44 por ciento de representantes de los impositores; un 11 por ciento de personalidades relevantes en el marco social en el que actúa la entidad y un 5 por ciento de representantes de los empleados.
    En estos momentos las Cajas tienen problemas por haber invertido excesivamente en el ámbito inmobiliario y también se las acusa de conceder créditos a la ligera a los partidos o ayuntamientos que participan en sus órganos directivos. Lo que se pretende ahora es dar entrada al capital privado y convertirlas en bancos. Se supone que esto las hará funcionar mucho mejor.
    Sí, tarde o temprano iremos a parar al problema que tú planteas: ¿Por qué se está dando por sentado que todo lo que está relacionado con la política es corrupto y, en cambio, se presupone que el capital actúa como si fuera el Espíritu Santo?

  5. Comentario de David el día 30 mayo, 2010

    Hola de nuevo,

    Sobre el tema de crear dinero bancario dejo un enlace de mi blog donde expliqué hace tiempo este asunto de una forma que intentaba que fuera clara y sencilla:  http://www.upaya.es/?p=348

    Respecto a lo de las cajas dejo una noticia del mes pasado donde Isidre Fainé ya dice que se han privatizado las cajas: http://www.europapress.es/economia/noticia-faine-cajas-ya-estan-privatizadas-queremos-duren-200-anos-mas-20100519131125.html

    Un abrazo

  6. Comentario de maria el día 31 mayo, 2010

    ¿No podríamos aprovecharnos de este sistema de algun modo? Por ejemplo, ¿cómo se podría ganar algo de pasta en la bolsa sin hacer nada?

  7. Comentario de jordi sapes el día 31 mayo, 2010

    Un particular , con pocos recursos, no puede operar directamente en bolsa, tiene que hacerlo a través de un corredor de bolsa, que te cobra una comisión por cada operación que haces, de tal manera que el beneficio se te queda en nada. Puedes invertir en bolsa el dinero que te sobre, nunca el que necesites, y esperar a ver qué pasa con el tiempo: a ver si las acciones que has comprado te dan dividendos y suben de valor.
     
    Para vivir de la bolsa has de disponer del dinero suficiente como para que las operaciones que hagas tengan una influencia real en el mercado de capitales. Y disponer de una serie de conexiones que te permitan magnificar esta influencia. Y todo y así, un poco, vas a tener que trabajar. Te explico una de las operaciones que algunos gobiernos hablan ahora de prohibir:
     
    Por ejemplo, puedes pedir prestadas 200 millones de acciones (estas cosas se hacen a lo grande) que, supongamos, cotizan a 100 euros la acción. Las pides prestadas con el compromiso de devolverlas al cabo de 1 mes.  Y por este préstamo pagas a sus propietarios 0,01 euros por cada acción, es decir: 2 millones de euros que, de entrada, has de desembolsar.
    Al día siguiente pones a la venta 50 millones de estas acciones: a 100 euros cada una sacarás (50×100) 5.000 millones de euros. Pero como la venta (la oferta) de acciones hace disminuir las cotizaciones, después de esta venta las acciones bajarán a 90 euros.
    Al cabo de dos días, pones en venta otros 50 millones, por los que obtendrás  (50×90) 4.500 millones de euros. Esta segunda venta hará que baje todavía más la cotización de estos títulos, hasta 80.
    Entonces vendes los 100 millones restantes, por los que sacarás (100×80) 8.000 millones de euros. Y seguramente la cotización,  como consecuencia, bajará hasta 60.
    Ese descenso continuado de la cotización hará que los restantes poseedores de acciones de este tipo se asusten y todo el mundo se ponga a vender las que tenga; total que antes de final de mes, la cotización se habrá desplomado: habrá pasado de 100 a 45.
    Entonces vas tú, compras 200 millones de títulos, que ahora cuestan 45 euros cada uno, y se las devuelves a sus propietarios en el plazo acordado.
     
    Hagamos las cuentas:
     
    Ingresos de la primera venta:    (50 x 100) 5.000 millones de euros
    Ingresos de la segunda venta                (50 x 90)   4.500 millones de euros
    Ingresos de la tercera venta                 (100 x 80) 8.000 millones de euros
    Total ingresos                                                      17.500 millones de euros
     
    Pago del préstamo                                                         2 millones de euros
    Recompra de acciones             (200 x 45) 9.000 millones de euros
    Total gastos                                                           9.002 millones de euros
     
    Beneficio neto                                                       8.498 millones de euros
     
    Esto sin tener ninguna acción. Has ganado 8.498 millones de euros con una inversión inicial de 2 millones. Las cifras siempre son de estas dimensiones: en el año 2008, un broker de Nueva York, ganó 11.000 millones de dólares con este sistema, operando con acciones de diferentes bancos que, como consecuencia, sufrieron graves apuros.         

  8. Comentario de maria el día 31 mayo, 2010

     
    Alucinante¡¡¡¡ el poder que debe dar eso, a parte del dinero ,claro, se pueden cargar a un pais no?

  9. Comentario de jordi sapes el día 31 mayo, 2010

     
    Y tanto. En 1992 George Soros ganó 1.000 millones de dólares apostando a la baja contra la libra esterlina y obligó al Banco de Inglaterra a devaluarla. Claro que, en este caso, no hizo más que anticiparse a lo que ya se veía venir. Ahora pretende hacer lo mismo con el euro.  

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