CRISIS ECONOMICA Y CRISIS IDEOLOGICA
 
El propósito de desmantelar el Estado del Bienestar exige también un proceso de cambio en la mente colectiva.
 
Primero se presenta al marxismo como el responsable del desastre soviético y se le expulsa de las universidades y del ideario de los partidos de izquierda. Estos partidos se convierten en nuevos devotos del capitalismo y se disfrazan de feministas y ecologistas; sólo nominalmente, para no molestar excesivamente al capital.
 
Una vez la izquierda está desactivada, se procede a expandir una política liberal de disminución de impuestos cuyo último propósito es debilitar al Estado. Como consecuencia, el Estado pierde progresivamente su capacidad de atender las reivindicaciones de los ciudadanos que, sin embargo, se continúan fomentando.
 
En paralelo, se difunde la idea de que estas reivindicaciones no se atienden porque los gobernantes malgastan el dinero destinado a los ciudadanos. O se lo embolsan directamente. Los casos de corrupción, que los hay, se exageran hasta la saciedad y se acaba por identificar política con corrupción. Ya tenemos desprestigiada la política y los políticos.
 
A continuación viene la crisis. Y como los políticos se resisten a confesar que el Estado es tan débil que ya no pinta nada, permiten que el  pueblo los responsabilice a ellos de esta crisis. Esto provoca la caída de todos los gobiernos que se consideraban, nominalmente, de izquierdas.
 
El paso siguiente es darle la puntilla al Estado. Si el Estado no sirve para nada, lo mejor es desmantelarlo. Hay que bajar todavía más los impuestos, reducir los funcionarios al mínimo y entregar los servicios públicos al capital. Es lo que se llama “privatizar”.
 
Se supone que la gestión privada ahorrará costes y será más eficaz que la pública. Que ahorra costes es muy cierto: si cada hospital tiene un presupuesto determinado, conviene ahorrar en análisis, radiografías, ecografías, bajar los sueldos de los sanitarios y mandar a la gente a morirse a su casa para que no salgan en las estadísticas. Y la gente, encima, encantada porque los atienden en “la privada”. La eficacia debe consistir en eso, porque otra cosa no se explica.
 
En cuanto a la enseñanza, lo mismo: hay que subvencionar a la enseñanza privada y que los colegios compitan entre sí para ver cuál es el más bueno y, en consecuencia, el más caro. Ya se sabe: la calidad se paga. Y si los niños de los barrios no quieren estudiar, es su problema. Y además están en su derecho.
 
Ya basta de que el Estado nos diga lo que tenemos que hacer. ¿Quién es el Estado para decirme qué cantidad de copas tengo que tomar antes de coger el coche? ¿O para obligarme a pagar un seguro de enfermedad o jubilación? ¿Para qué vamos a pagar una Seguridad Social si, llegado el momento, no pueden abonar las pensiones porque se han gastado el dinero? Que se cuiden de si mismos los políticos que suficiente tienen con los líos que se traen. ¡Viva la libertad!
 
Claro, esto producirá una serie de “generaciones perdidas” y se traducirá en una conflictividad social cada vez mayor. Pero ya está bien, porque la mínima expresión del Estado es el estado policial. Será el triunfo de los que quieren expulsar a Darwin de las aulas y prohibir la masturbación.
 
Todavía hay algún sindicalista que denuncia esto con la boca pequeña, por temor a que le quiten la subvención. Pues mejor que se ponga a gritar, porque está cantado que la va a perder.
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11 Comentarios

  1. Comentario de David el día 4 noviembre, 2010

    Ayer se dio una noticia que bajo mi punto de vista es un buen ejemplo de lo que puede ocurrir si se liberaliza la sanidad pública, me refiero al caso del hombre que lleva 21 años en coma después de una operación de cirugía estética en una clínica privada, cuya causa fue revisada por el Tribunal Supremo después de la declaración de dos nuevos testigos. Uno de los testigos, que ahora es doctor y que durante aquella operación era médico en prácticas, aseguró que al paciente se le había salido el tubo de la anestesia y llevaba diez minutos sin poder respirar, esto le llevó daños al cerebro. Por lo que se dijo el anestesista estaba anestesiando en varias operaciones simultaneamente como si de una cadena de montaje se tratase, no se si esto es habitual en los hospitales pero en el caso de la privada no me extrañaría, teniendo en cuenta que el objetivo principal de una empresa privada es la maximización de los beneficios, y si tienen que ahorrar en anestesistas se ahorra. Supongo que en la empresa pública también tienen que darse criterios de eficiencia económica pero su objetivo principal es el bienestar de toda la sociedad, y eso es muy diferente de lo que pretende la privada que ve a los ciudadanos reducidos a consumidores.

  2. Comentario de Rafael Cort el día 4 noviembre, 2010

    Estoy totalmente de acuerdo, se ve a simple vista. El capital va a más y quiere esclavos, como siempre desde los tiempos remotos. Pero ¿podemos hacer algo para parar este proceso? Hay gente lúcida, noble, generosa, yo conozco a varias personas, pero el proceso es mundial, avalado por una propaganda apabullante. Me desanima no encontrar solución, viendo como se hunde el barco y sin saber qué hacer. A ver si entre todos…

  3. Comentario de Jordi Sapés el día 4 noviembre, 2010

    Sí, yo creo que en estos momentos, lo único que se puede hacer es llamar la atención de estas personas lúcidas, nobles y generosas y promover al menos una discusión que pueda llevar a reconstruir la izquierda política. Porque no es que todo el mundo se haya vuelto de derechas, es que la gente de izquierdas se queda en casa porque no encuentra a nadie que le represente con un poco de dignidad. Yo tengo la esperanza de que los partidos que han protagonizado tradicionalmente el progreso de la humanidad, salgan de su aturdimiento y procedan a una reflexión profunda sobre la historia reciente, desde la caida del comunismo hasta lo que está sucediendo ahora. Y que el humanismo que nosotros representamos, sea capaz de proporcionar un nuevo referente de esta reflexión que no sea la riqueza sino el propio ser humano.

  4. Comentario de Dobrina el día 14 noviembre, 2010

    …¿y no será que la única revolución posible -realmente posible-  es la de uno mismo, es decir, la de cambiar por dentro de verdad, cada cual?
    Porque un partido, un proyecto, unas ideas, por buenas y bien intencionadas que sean, si están representadas por personas atrapadas en sus personajes (en un estado de conciencia lleno de deseos, necesidades, débil y cautivo) siempre acabarán derrumbándose de la misma manera: entre corrupción, luchas de poder, privilegios…

  5. Comentario de jordi sapés el día 17 noviembre, 2010

    Dios escribe recto con renglones torcidos. Si un partido tiene un proyecto y unas ideas buenas, las luchas internas por el poder no conseguirán desvirtuarlas. El problema es que ahora tenemos una gran cantidad de personas honestas y bienintencionadas que ignoran en qué dirección pueden invertir sus esfuerzos, porque no hay un proyecto político que despierte una mínima ilusión. Necesitamos una nueva utopía, un modelo que esté al servicio del ser humano, no de la economía.

  6. Comentario de David el día 17 noviembre, 2010

    Jordi, no tengo claro eso que dices, un partido puede tener buenas ideas que luego no son llevadas a la práctica porque el sistema actual no lo permite. Por ejemplo, hace décadas que se viene hablando de imponer una tasa a la banca y a las transacciones financieras, el mes pasado la UE volvió a sacar este tema al candelero, pero si la banca tiene la sartén por el mango, ¿cómo va a ser posible que ellos mismos cedan a esto?, además si fuera posible acabaría repercutiendo en el ciudadano con más comisiones, porque el poder financiero no va a renunciar a sus beneficios. Me parece que nunca un tirano ha renunciado a su poder voluntaria y pacíficamente, no se hizo en la Revolución Francesa y no creo que se vaya a hacer ahora.

  7. Comentario de jordi sapés el día 18 noviembre, 2010

    Pues siempre ha habido partidos que proponían un modelo alternativo y, en consecuencia, estaban permanentemente en la oposición. Pero desde allí iban divulgando sus ideas; y con ello conseguían que el poder atendiera a las clases más desfavorecidas para impedir que se decantaran demasiado por este modelo alternativo. Este es el papel que hicieron los partidos comunistas en la Europa occidental durante muchos años. Y al mismo tiempo, participaban en las luchas sectoriales, en los sindicatos, las asociaciones de vecinos, las ONGs, etc.
    Ahora, los herederos de estos partidos se pirran por gobernar el sistema. En un momento en el que los supuestos gobernantes se reúnen a nivel europeo para tomar medidas susceptibles de “satisfacer a los mercados” y esperan temerosos el día siguiente a ver cómo reaccionan las bolsas. Nunca se había visto tan claro la falta de poder real que tienen.
    El problema actual no es que las medidas repercutan en los ciudadanos, sino que estos han perdido la capacidad de decidirlas porque sus representantes están absolutamente desorientados. Ojalá que surja un partido con una alternativa concreta, aunque de momento no la pueda llevar a la práctica.

  8. Comentario de David el día 18 noviembre, 2010

    No veo que la mayoría de políticos estén desorientados, la prueba es la insistencia de la UE sobre la tasa Tobin, la regulación de los mercados financieros y la toma de medidas contra los paraisos fiscales, esto último lo manifestó Sarkozy en el 2008 cuando habló sobre la refundación del capitalismo y Alemania lo apoyó, tras una reunión del G20 nunca más se supo sobre este tema. Tienen muy claro lo que está provocando todo esto y por donde empezar, el problema es que no les van a a dejar.
    Me parece que si que hay partidos con alternativas muy concretas, por ejemplo mírate el ideario del partido de Els Verds. Lee si quieres el punto 5 de su ideario, que hablan sobre economía y sobre la abolición de varios organismos mundiales, a menos que sean reformados:
    http://www.elsverds.info/macro.htm
    El problema principal –  y único - es que no podrá llevarse a la práctica ninguna medida de calado, y verdaderamente transformadora en el sentido de equidad y justicia social, porque el poder financiero y las grandes fortunas lo impedirán.

  9. Comentario de jordi sapés el día 18 noviembre, 2010

    Pues sí, en conjunto, el ideario de este partido está muy bien; pero no tiene demasiado sentido plantear unas medidas partiendo de la base de que, si consigues aplicar alguna, serán las que no cuestionarán realmente el poder del capital. La tasa Tobin puede acabar estableciéndose, pero será un impuesto más que ya veremos cómo se redistribuye.
    Para la cuestión de si les van a dejar ir más allá de la cosmética, conviene repasar las condiciones que exige Marx para un cambio de modelo económico: la fundamental es que el factor que se presenta como el motor del desarrollo económico, aparezca progresivamente como un obstáculo real para este desarrollo. Este factor, en el sistema capitalista, es el beneficio; y en estos momentos estamos asistiendo a la evidencia de que el exceso de expectativas de beneficio conduce a la crisis y la ausencia de expectativas a la parálisis de la economía. Y también al hecho de que las medidas que se toman, de signo contrario a uno y otro lado del Atlántico, no consiguen poner de nuevo en marcha este supuesto motor. No se había visto nunca que trabajadores y empresarios se pusieran de acuerdo para denunciar la ineficacia de los bancos. Bueno, ¿qué partido está planteando que se nacionalicen?
    El poder de las grandes fortunas se sustenta en el sistema, si se cambian las reglas del juego, este poder se desploma. Pero para eso hay que presentar una alternativa económica global y una estrategia política para caminar hacia ella, teniendo presente, claro está, que habrá que luchar contra las estructuras establecidas. Y de momento, lo que aparece en estos programas es un conjunto de buenos deseos que sostienen un planteamiento reformista.
    Cuando yo hablo de alternativa concreta no me refiero a medidas correctoras del sistema, me refiero a todo un sistema alternativo. Como lo era el fracasado sistema de planificación que prescindía del mercado. No le ponía una tasa, planteaba una forma de regular la economía totalmente distinta, gestionada por la colectividad, no por los intereses personales; ni grandes ni pequeños. Todas las medidas que propone este partido suponen una disminución del beneficio; o sea que mientras no se cambie el sistema constituyen un brindis al sol. Es preciso algo más creíble. Yo creo que no importa que sea más radical, porque sólo algo radical será creíble.

  10. Comentario de David el día 18 noviembre, 2010

    Este sistema permite que se gane hasta en las crisis, sino que se lo pregunten a los especuladores a la baja. Además, no todo el mundo pasa crisis ni parálisis, eso es para las clases medias y las pymes, que al final son quienes mantienen al Estado con sus impuestos y al poder financiero con sus préstamos.
    El único obstáculo real al desarrollo económico actual es la escasez de recursos naturales, por eso ahora están tan preocupados en encontrar nuevos yacimientos de minerales como el coltán, y de combustibles fósiles como el petroleo y el gas natural. La única alternativa al desarrollo económico no es un crecimiento, sino un decrecimiento sostenible, porque un crecimiento económico basado en la explotación cada vez mayor de los recursos naturales y de los seres vivos – incluidos los humanos – no puede ser sostenible.
    Las reglas del juego no se cambian así como así, las grandes fortunas y el poder financiero tienen la capacidad para influir según sus intereses.

  11. Comentario de jordi sapés el día 18 noviembre, 2010

    No claro; pero ten por seguro que tarde o temprano cambiarán. La evolución no la para nadie. Y es muy interesante ver que estamos en un momento crítico, de cambio.

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