CONTEMPLANDO LA DERROTA DE LA ECONOMIA
Estamos todos bloqueados, asistiendo impotentes a las exigencias de un capital insaciable que nos exige más y más sacrificios si queremos impedir una hecatombe. Casi dan ganas de que suceda la hecatombe para salir de esta situación de impotencia.
Parecer ser que en la reunión que Zapatero ha tenido con los grandes empresarios de este país, estos han exigido mucha más determinación en los ajustes previstos: nada de esperar a que se reúna el pacto de Toledo para llegar a un acuerdo consensuado sobre las pensiones; que el Gobierno se apresure a promulgar por real decreto la jubilación a los 67 años. Así de paso, el Partido Popular tendrá la ocasión de oponerse a ello en el Parlamento y protagonizar un episodio más del ejercicio de hipocresía política más espectacular que se recuerda en la democracia española.
Y por otro lado, el aspirante a presidir la patronal de este país, el catalán Rosell, el mismo que quiere echar de los colegios a los estudiantes que suspendan, ahora pretende eliminar la mitad de los ayuntamientos y todas las diputaciones con el objetivo de echar a la calle unos 150.000 funcionarios.
Por eso cabe plantearse que estamos asistiendo a una derrota de la Economía, porque los expertos se han quedado mudos contemplando la evolución de las cotizaciones de los mercados financieros; y sólo se les ocurre ayudar a los bancos que, al parecer, son los garantes del sistema. Si es necesario, nos echaran a todos a la calle para no tener que pagarnos el salario y poderles ofrecer a los bancos lo poco que les queda.
Hace unos días aparecía en la prensa un llamamiento del famoso futbolista francés Eric Cantona proponiendo que el próximo 7 de diciembre vayamos todos al banco a sacar nuestros depósitos para guardarlos en casa, debajo de colchón. Desde luego esto provocaría la caída del sistema capitalista. Pero la noticia no se daba en las páginas económicas, sino en las que publicitan las andanzas de los famosos; como algo exótico: una ocurrencia de un personaje extravagante. Bueno, pues que no nos pase lo mismo que a los argentinos, que se despertaron una mañana con la noticia de que su fondos bancarios quedaban bloqueados.
Claro que si vamos todos a sacar el dinero que tenemos en el banco, pagando la penalización correspondiente en el caso de que lo tengamos a plazo fijo, el banco no podrá responder, porque no lo tiene guardado en su caja fuerte sino que, la mayor parte del mismo, lo tiene prestado. Quizás todos los bancos deberán cruzar su información, para revelar el saldo neto real de que dispone cada cliente una vez deducidos los préstamos que ha de devolver. Habrá quienes podrán llevarse su dinero porque tendrán un saldo positivo y habrá quien, al contrario, tendrá que vender algo para poder cubrir el desfase. Pero no será problema porque estos últimos, en su mayoría, serán gente con mucho patrimonio acumulado.
Estaría bien que empezáramos a pensar qué haremos con nuestro dinero después de haberlo sacado del banco. Lo que es muy cierto es que, si todo el mundo tiene su dinero en casa, a buen recaudo, ¿qué nos importa si los bancos quiebran? Igual podríamos dejar que quebraran los actuales bancos y volver a ingresar el dinero, al cabo de una semana, en un nuevo banco, libre de “bonos basura” y gestionado por el gobierno. De esta manera, igual nos librábamos todos, incluido el gobierno, del chantaje del capital.
Todas las situaciones críticas contienen un potencial de cambio susceptible de hacer avanzar la humanidad. Cada vez está más claro que asistimos a una crisis del sistema económico porque nadie acierta a darnos una verdadera solución en los términos de este sistema. Y eso es muy sano, porque si nadie nos da soluciones tendremos que movilizarnos nosotros mismos para encontrarlas; tenemos que ir pensando en alguna alternativa.
Se aceptan toda clase de propuestas. Seguro que no habrá ninguna tan absurda como la de “la mano invisible del mercado” que lo resuelve todo. Y esta se estudia en las facultades de Economía.

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Categorías Economía y sociedad | Etiquetas: empresarios españoles, Eric Cantona, Gobierno español, mano invisible del marcado, mercados financieros, pacto de Toledo, Parlamento, Partido Popular, reforma de las pensiones, retirar dinero del banco, Rossell, sistema capitalista, Zapatero
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No creo que la solución pase por retirar el dinero en efectivo de nuestras cuentas. Además del corralito argentino en nuestro país ya tenemos algún precedente como el del Santander Banif Inmobiliario, cuando en el 2008 bloqueó su fondo inmobiliario durante dos años. Cuando los bancos detecten que unos cuantos ciudadanos retiren el dinero de sus cuentas, automáticamente procederán a poner en marcha el bloqueo.
Otro asunto es, por ejemplo, realizar una transferencia electrónica de nuestros fondos a una cuenta de un banco ético. En ese caso como no hay dinero físico de por medio no tengo claro si existiría ese problema.
El dinero físico prácticamente no existe. La reacción sería la misma, aunque más fácil porque no se tendrían que enfrentar directamente con las personas físicas. Está claro que no es una solución, pero podría ser un contraataque.
Claro que no existe casi dinero físico, por eso ocurrió el corralito argentino. El gobierno argentino limitó los retiros en efectivo a 250 dolares por semana y las transferencias al exterior con excepción de operaciones de comercio exterior, etc, pero se podía seguir operando con tarjeta. Probablemente si la gente hubiera transferido sus fondos a cuentas de bancos éticos, los bancos hubieran puesto freno igualmente, como hizo Banif cuando la gente solicitó los reembolsos de participaciones (se supone que los reembolsos no eran en dinero físico). Por tanto me parece que lo de Cantona no sirve ni de contraataque.
Igual digo una barbaridad pero la suelto. ¿Que ocurriria si de repente el titular de cada cuenta no le diera valor a los fondos de sus cuentas?. Al fin y al cabo el dinero no tiene valor intrínseco, su valor está determinado por consenso social. Si a la gente se le creara una cuenta con los mismos fondos que tuviera en los bancos privados, previa demostración presentando su libreta, etc, igual esto es una solución. En Argentina se crearon varias monedas sociales durante su crisis. Hoy en día existe una plataforma telemática de moneda social, es el llamado CES o Sistema Comunitario de Intercambio que conecta a 263 redes de todo el mundo. Es muy interesante, tal como dicen en la web del CES, "la moneda CES es dinero de dominio publico. Nadie es dueño de ella, nadie la controla, pertenece al dominio común. Es “creada” por los usuarios, no por una tercera persona que está fuera del circuito de compradores y vendedores.".
Dejo un enlace al CES, allí veréis las 18 redes que por ejemplo hay en España y explicaciones sobre como funciona el CES:
http://www.ces.org.za/index_es.asp
Yo creo que, si los ciudadanos vamos poco a poco tomando conciencia de lo que hay (por eso: muy buen trabajo esta web y todo lo que sea hablar con las personas, sacar a la luz ideas nuevas e informar!) y -siempre poco a poco- vamos desviando nuestros fondos hacia bancos éticos, éste sería un contrataque pequeño pero valioso y sin declaración de guerra (y consecuente reacción de los bancos en plan corralitos europeos). Si me permiten, lo definiría un contrataque de repliegue Yin contra la expansión Yang de los mercados.
Me parece que estamos en un momento de grandes cambios, y estoy muy de acuerdo con Jordi cuando dice que la evolución no la para nadie, ni los Poderosos Mercados. Pero si las caídas pueden ser muy rápidas, la construcción de una nueva economía no puede sino ser un plan a largo plazo.
Gracias por toda esta información, y por este espacio de debate en el que no cabe sólo desaliento y miedo.
Creo que las soluciones que aquí se plantean son utópicas ¿como nos pondremos de acuerdo todos los ciudadanos? porque está claro que hay muchos que no están de acuerdo con lo que aquí se propone. Es más, yo creo que tenemos lo que nos merecemos, somos egoistas e insolidarios ¿os acordais cuando empezaron a surgir las gasolineras automáticas que actualmente tenemos? Llegó un listo despidió a todos los trabajadores (tres turnos: mañana, tarde y noche) y a cambio puso a una empleada mal pagada; nos teniamos (y tenemos) que servir el combustible nosotros mismos y a cambio de nada, porque los precios seguian igual ¿y que hicimos? pues hacer cola como si nos lo regalaran. ¿Yque hizo el vecino? pues lo mismo, despidió a los tres turnos y a ganar dinero que son dias. ¿Cual debería haber sido la reacción lógica? no entrar nadie en esas gasolineras; pero no, ya os digo, no solamente no entrábamos, sino que haciamos cola. Y esa es la materia prima con la que contamos: nosotros mismos, y mirad como nos fué.
¿Ponernos todos de acuerdo para sacar el dinero de los bancos? Ja,Ja y Ja
Un abrazo a todos