Archivo para el mes octubre, 2012

Sobre las caricaturas de Mahoma: Libertad, amor y conciencia

Martes, octubre 16th, 2012

SOBRE LAS CARICATURAS DE MAHOMA: LIBERTAD, AMOR Y CONCIENCIA

A mí no me gusta hablar de poner límites a la libertad porque no considero que la libertad consista en hacer lo que me da la gana. Deberían poner límites a mi libertad si yo fuera una energía caótica sin dirección ni propósito que ignora que mis actos afectan a la gente que tengo alrededor. Pero, para mí, la libertad es la capacidad que tengo, en una determinada circunstancia, de elegir entre dos o más respuestas adecuadas, todas con sentido y todas útiles.

Si no tienen sentido y no sirven para nada creo que no las debo considerar adecuadas, porque implican un consumo inútil de energía. Pero si encima resultan perjudiciales para alguien, el factor amor de mi realidad esencial las excluye. Y me siento libre precisamente por el hecho de poder excluirlas.

Claro que es posible que lo que yo considero perjudicial no lo sea para otra persona. En este caso, él tiene derecho a ejercer su libertad incluso en contra de mi parecer. Pero supongamos que sus actos me afectan exclusivamente a mí: si yo el único afectado parece que tengo un cierto derecho a no considerar esta acción del otro como un ejercicio de su libertad.

Imaginaros que viene alguien y me pide que le explique qué cosa es la que más me molesta en este mundo. Y a continuación me hace justamente eso; supuestamente en uso de su libertad. Este acto parece más propio de un energúmeno que de un ser libre, ¿no? ¿Puede justificar su acción diciendo que mis fobias limitan su libertad?

Esto viene a cuento en relación a las caricaturas de Mahoma. Para mí, publicar caricaturas de Mahoma puede ser un ejercicio de libertad en Arabia Saudí o en Irán, porque allí está prohibido y puedo considerar que tal prohibición limita mi libertad. Pero hacerlo en Alemania, España o Dinamarca es presunción, vanidad y ganas de molestar. No me veo capaz de justificar un acto así ante un musulmán que me pida explicaciones. No me siento libre, me siento avergonzado. Eso no me hace progresista sino bárbaro, arbitrario e insensible.

Se puede alegar que se lo han buscado, que las religiones han pretendido siempre coaccionar la libertad de la gente e imponer sus ideas por real decreto, pero no veo que dibujar a Mahoma en pelotas preguntado si te gustan sus nalgas vaya a liberar a nadie. Y desde luego si pretendemos extender así nuestros valores y nuestra democracia, vamos dados. La única cosa que conseguiremos es alimentar el fundamentalismo y justificar sus argumentos.

Justo porque nosotros tenemos libertad de expresión, si a algún bromista le da por caricaturizar las figuras del cristianismo, lo consideramos simplemente como una expresión de mal gusto y falta de cultura; porque hay otras maneras más apropiadas de tratar el fenómeno de la religión y criticar sus aspectos más cuestionables. Pero escarnecer las creencias y pisotear los sentimientos de un colectivo que no es el tuyo es como regresar a las esencias tribales de la prehistoria.


El Trabajo en el ámbito laboral

Martes, octubre 16th, 2012

EL TRABAJO EN EL ÁMBITO LABORAL

Uno de los aspectos de nuestra vida en la que es muy probable que el Trabajo incida de forma significativa es en nuestro ámbito laboral. En muchas ocasiones ya a los pocos meses, el hecho de despertar, de tener un acceso cada vez más continuo y estable con un nivel de conciencia más elevado, hace que nuestra vida profesional se experimente de forma diferente, en un primer momento por nosotros mismos pero después también por nuestro entorno.

Es fácil que, por ejemplo, la mayor disponibilidad, independencia y autenticidad de la que haremos gala se hará evidente a ojos de nuestros compañeros, a veces no sin cierta sorpresa, o estupefacción. Así, las situaciones que se complican ya no nos desbordan con tanta facilidad, nos sentimos con nuevos recursos para afrontarlas y, en especial, el trato con algunas personas, antaño difícil, ahora será mucho más fluido, con un margen de maniobra más amplio que nos permitirá, por ejemplo, no caer en enfados o discusiones. En todos los casos, lo más probable es que nuestro entorno reaccione de forma positiva a estos cambios y, por lo general, se entrará en unas dinámicas más productivas y creativas para todos.

Pero no todo tiene porqué ser tan idílico. En este artículo quisiera plantear dos situaciones que, en cierto modo, pueden suceder gracias a este mismo desarrollo interior de conciencia que experimentamos pero que, en estos casos, parecen más bien sumergirnos en nuevos problemas, algunos de ellos de consideración. La primera de estas situaciones tendrá lugar cuando el trato difícil con algunas personas nos lleve hacia un callejón sin aparente salida. A modo de ejemplo, una relación complicada con un jefe autoritario, o con un compañero que nos saca de quicio puede desembocar hacia una mejora evidente y rápida, pero también, porque la realidad es la única dueña de su destino, en la constatación de que esa situación no es sostenible en el tiempo y que precisará una solución que afecte nuestra continuidad laboral. Es típico que un papel asumido de víctima doliente dé paso, gracias al Trabajo, a una visión mucho más desacomplejada que, aunque evite enfrentamientos directos, nos ponga de manifiesto la imposibilidad de mantener esa relación a medio y largo plazo y, en consecuencia, que nos plantee la necesidad de enfrentarnos a la situación, lo cual puede acarrearnos tener que cambiar de trabajo.

La segunda situación, en cierta manera relacionada con esta primera, se plantea cuando la persona, ahora ya capaz de vivirse a sí misma, y a la realidad, de forma mucho más consciente, descubre que su inquietudes profesionales han cambiado, y llega a la conclusión de que, si quiere ser consecuente con este nuevo estímulo, deberá buscar su prosperidad y sustento en otra empresa o, incluso, en otro sector distinto del actual.

En ambos casos, sea por cuestiones personales, sea por una nueva necesidad vital, el Trabajo parece empujarnos hacia unos cambios que afectarán de forma considerable varios aspectos de nuestra vida, el profesional en primer lugar, pero también el familiar, amistades, etc…

 

A partir de este texto, me gustaría preguntaros sobre vuestra experiencia en este sentido, por si queréis compartirla con nosotros.

 

¿Cómo os ha cambiado vuestra vida profesional desde que hacéis el trabajo?

¿Os habéis encontrado con alguna de estas situaciones que os describo, o alguna similar?

¿Qué habéis acabado haciendo?

 

Muchas gracias por vuestra colaboración.

Jordi Calm


El interior determina el exterior

Martes, octubre 16th, 2012

EL INTERIOR DETERMINA EL EXTERIOR

 

“Yo no puedo actuar nunca de un modo distinto al modelo que hay en mi conciencia. Mi conciencia es el patrón de comportamiento. Por esta razón, muchas personas no entienden por qué en la vida siempre tienen dificultades con unas determinadas personas o situaciones; actúan con buena voluntad, pero no saben por qué razón empieza a armarse el lío de siempre.

Si se rasca un poco, si se mira un poco, uno se da cuenta de que allí dentro hay un modelo de oposición. La persona no se preocupa de mirar su armazón interior, las estructuras concretas dentro de su conciencia, sino que quiere hacer una cosa, pero le sale otra. Esto significa que esta persona estará viviendo siempre los mismos problemas. Su vida será una repetición constante de las mismas dificultades, lo cual no hace nada más que convencerla de la razón que tiene para oponerse, para protestar, para lamentarse, sin darse cuenta de que ella es quien está fabricando todo el proceso”

Extracto de: Despertar y sendero de realización. Una trayectoria personal.A. Blay. Editorial Indigo. 2010